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Carlos E. de Ory: poesías, reseña

El Autor

Carlos Edmundo de Ory es un poeta, ensayista, epigramista y traductor español, nacido en Cádiz en 1923 el 27 de abril, hijo del poeta modernista Eduardo de Ory.



Su obra más personal se produce tras su traslado a Madrid en 1942 desde su Cádiz natal. Allí, junto Eduardo Chicharro Briones y Silvano Sernesi, funda el Postismo. Una selección de poemas de esta época aparece en 1945 con el título de Versos de pronto.



En 1951 se inicia una nueva etapa en su poesía con la publicación del manifiesto introrrealista. En él aboga por la creación de un arte que sea manifestación de la realidad interna del hombre, expresado en un lenguaje que ha de surgir como invención a partir de misteriosos estados de conciencia. En 1955 se traslada a Francia. En 1968 crea el APO (Atelier de Poésie Ouverte). Se inicia entonces una tercera etapa, en la que la labor poética es entendida como creación colectiva.



También ha escrito varios libros de relatos en prosa recogidos en 2001 con el nombre de "Cuentos sin hadas" y la novela "Mephiboseph en Onou".



Como él mismo ha dicho a raíz de la publicación de su antología Música de lobo (2003), su obra tiene dos temas principales:



Lo único que me fascina es el amor y el dolor. Como hombre, he de decir que todo se resume en eso, en el amor a los seres humanos afines, a la naturaleza, a la música, a la poesía; y en el dolor de la visión que revelan los versos de Alfonsina Storni: «Muchedumbre de color, / millones de circuncisos, / casas de cincuenta pisos / y dolor, dolor, dolor...». Porque van pasando los años y cuando se llega a mi edad se lleva con gran peso una cartilla cada vez más amplia de muertos muy queridos.
Hay que notar que de Ory atribuyó equivocadamente la cita a Alfonsina Storni. En realidad se trata de un poema de Rubén Darío que refleja sus impresiones de la ciudad de Nueva York y que reza así: "Casas de cincuenta pisos, servidumbre de color, millones de circuncisos, máquinas, diarios, avisos ¡y dolor, dolor, dolor!



En el año 2006 recibe el Título Honorífico de "Hijo Predilecto de Andalucía", concedido por la Junta de Andalucía.



El 6 de noviembre de 2007 deja un mensaje en la Caja de las Letras en el Instituto Cervantes que no se abrirá hasta el 2022


Amo a una mujer de larga cabellera



Como en un lago me hundo en su rostro suave


En su vientre mi frente boga con lentitud


Palpo muerdo acaricio volúmenes sedosos


Registro cavidades me esponjo de su zumo


Mujer pantano mío araña tenebrosa


Laberinto infinito tambor palacio extraño


Eres mi hermana única de olvido y abandono


Tus pechos y tus nalgas de dobles montes gemelos


me brindan la blancura de paloma gigante


El amor que nos damos es de noche en la noche


En rotundas crudezas la cama nos reúne


Se levantan columnas de olor y de respiros






Trituro masco sorbo me despeño


El deseo florece entre tumbas abiertas


Tumbas de besos bocas o moluscos


Estoy volando enfermo de venenos


Reinando en tus membranas errante y enviciado


Nada termina nada empieza todo es triunfo


de la ternura custodiada de silencio


El pensamiento ha huido de nosotros


Se juntan nuestras manos como piedras felices


Está la mente quieta como inmóvil palmípedo


Las horas se derriten los minutos se agotan


No existe nada más que agonía y placer






Placer tu cara no habla sino que va a caballo


sobre un mundo de nubes en la cueva del ser


Somos mudos no estamos en la vida ridícula


Hemos llegado a ser terribles y divinos


Fabricantes secretos de miel en abundancia


Se oyen los gemidos de la carne incansable


En un instante oí la mitad de mi nombre


saliendo repentino e tus dientes unidos


En la luz puede ver la expresión de tu faz


que parecías otra mujer en aquel éxtasis






La oscuridad me pone furioso no te veo


No encuentro tu cabeza y no sé lo que toco


Cuatro manos se van con sus dueño dormidos


y lejos de ellas vagan también los cuatro pies


Ya no hay dueños no hay más que suspenso y vacío


El barco del placer encalla en alta mar


¿Dónde estás? ¿Dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Quién eres?


Para siempre abandono este interrogatorio


Ebrio hechizado loco a las puertas del morbo


grandiosa la pasión espero el turno fálico






De nuevo en una habitación estamos juntos


Desnudos estupendos cómplices de la Muerte.




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