Ir al contenido principal

Destacados

Claudio Félix Portiglia: Poemas

Claudio Félix Portiglia nació el 13 de enero de 1957 en Junín, ciudad en la que reside, provincia de Buenos Aires, la Argentina. Es Profesor en Castellano y Literatura, egresado en 1980 del Instituto Superior del Profesorado Junín. / PorRolando Revagliatti´

1

La uña grababa en la pared las iniciales de aquellos arrebatos
el amor todavía era una idea
y llegaste a creer con fundamento que futuros corsarios orbitales
un día encontrarían esos signos
los llevarían hasta sus planetas
un consejo de sabios al efecto descifraría el código escondido
sentaría las bases necesarias de la nueva conquista
dispondría recursos y estrategias
para que una civilización ya devorada por el azar del tiempo
recupere su voz se haga visible
en dos o tres grafías cuneiformes



2

No soltaste una estrella
soltaste un quejido doloroso que acompañó el zumbido
justo a vos te pasaba
tanto tiempo llevabas arrastrando tacuaras desde el vado
cortándolas finito
midiéndole los tiros con destrezas que enseñan las derrotas
pe…

IT PUBLISHES YOUR WRITINGS // Publica tus escritos

To publish in this space, send his works specifying name and surname, locality and country by e-mail to: escobarlarevistadigital@gmail.com
Matter: My Poem or My Story
INDISPENSABLE: To include a brief biographical review to avoid the plagiarism

*********************************
Para publicar en este espacio, envíen sus trabajos especificando nombre y apellido, localidad y país por correo electrónico a: escobarlarevistadigital@gmail.com
Asunto: Mi Poema o Mi Cuento
IMPRESCINDIBLE: Incluir una breve reseña biográfica para evitar el plagio

TRADUCE...

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

DINO CAMPANA: 3 Poemas

MUJER GENOVESA
Tú me trajiste un poco de algas marinas 
en tus cabellos y un olor de viento, 
que viniendo de lejos llega grave 
de ardor, había en tu cuerpo bronceado 
-o la divina 
simplicidad de tus formas esbeltas-: 
no amor ni sufrimiento, un fantasma, 
una sombra de la necesidad que vaga 
serena e ineluctable por el alma 
y la disuelve en júbilo, en encanto, serena, 
para que pueda el viento del sudeste 
llevarla al infinito. 
¡Que pequeño y ligero es el mundo en tus manos! 
 
NAVÍO EN VIAJE
El mástil oscila rítmico en el silencio. 
Una tenue luz blanca y verde cae del mástil. 
El cielo límpido en el horizonte, 
cargado de verde y dorado tras la borrasca. 
El cuadro blanco del farol en lo alto
ilumina el secreto nocturno: por la ventana, 
las cuerdas altas -un triángulo de oro- 
y un globo blanco de humo que no existe 
como música sobre el círculo, 
con los golpes del oleaje en sordina.
 
 
LA TARDE DE FERIA
El corazón me dijo esta tarde, ¿no sabes?  
La rosamorena encantadora, 
dorada por una rubia cabellera, 
la de los ojos brillantes y oscuros,  
la que con gracia imperial encantaba la rosada frescura de las mañanas: 
y tú seguías en el aire la fresca encarnación de un sueño matutino: 
la que solía vagar cuando el sueño y el perfume velaban las estrellas 
(que tú amabas mirar desde detrás de las cancelas, las estrellas, las pálidas nocturnas):  
la que solía pasar silenciosa y blanca como un vuelo de palomas, 
ciertamente ha muerto: ¿no sabes? 
Era la noche de feria en la pérfida Babel, 
la que ascendía en haces hacia [un cielo enmarañado, 
hacia un paraíso de llama, con grotescos y lúbricos silbidos,
y tintinear de angélicas campanillas, 
y gritos y voces de prostitutas, 
y pantomimas de Ofelia destinadas por el humilde 
llanto de las lámparas eléctricas. 
Una cancioncilla vulgar había muerto 
y me había dejado el corazón dolorido, 
y sin amor iba vagando,
dejando el corazón de puerta en puerta: 
con ella, que no ha nacido y que, sin embargo,
está muerta, y me ha dejado el corazón sin amor:
sin embargo, lleva el corazón dolorido, 
dejando mi corazón de puerta en puerta.
 
Publicar un comentario

Entradas populares