IT PUBLISHES YOUR WRITINGS // Publica tus escritos

To publish in this space, send his works specifying name and surname, locality and country by e-mail to: escobarlarevistadigital@gmail.com
Matter: My Poem or My Story
INDISPENSABLE: To include a brief biographical review to avoid the plagiarism

*********************************
Para publicar en este espacio, envíen sus trabajos especificando nombre y apellido, localidad y país por correo electrónico a: escobarlarevistadigital@gmail.com
Asunto: Mi Poema o Mi Cuento
IMPRESCINDIBLE: Incluir una breve reseña biográfica para evitar el plagio

TRADUCE...

English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Marcelo Juan Valenti: Poemas

A la más vieja,

a la que sólo sabía reír,

nadie le advirtió

de las premoniciones

del último zafiro.

Que un bosque

puede avanzar hasta las murallas

de un castillo maldito.

Que cielo y mar

volverían a confundirse.

Que los espejos

mienten.

Que el escozor nacarado de la noche

envenena el verano.

Nadie se lo dijo

y ella murió sin saberlo.

Después

fue la irreparable

tempestad.

("Presagio de la reina ciega", 2002)



Partenogénesis de las vírgenes.

En las vetas
de la sangre castrada
por el lejano coito de los ángeles,
se acurrucan
peligrosos cuentos de viajeros.
Todo brilla
con inquietud de mercurio
en cajitas de plata.
Depravación del ícono:
la cabellera es una ofrenda perfectible.

("Juego de abadesas", 2005)


Mi padre no deseó devorarme. Y sé
que tenía hambre.
No obstante, él
se quedó observándome junto al fuego, como
si yo fuera
el cachorro de una especie indigerible.



("Jardín Espejo", 2010)


Mi padre me devoró,
aunque
no tenía hambre.
Se apartó
del fuego,
y sin mirarme, me percibió
como el cachorro de una especie apetecible.
("Espejo Jardín”, 2010)


El amor

entre orquídeas vestidas de organza

es un misterio

que mira

las certidumbres

del mar.

Y su clímax

de pétalos devorados

llueve

sobre la mirada atónita

de cebúes poco asertivos,

ignorantes de su giba,

fieles custodios

de una divinidad

pasiva y acuosa.

Los acantilados de honor

se perfuman

con los bisbiseos

del goce.

("Después de la orgía, el canibalismo", 2014)

El viaje

podría haber sido perpetuo.

Pero han seleccionado

cada baldosa

por su rugosidad y matices,

el corredor

impecable.

Flanqueando la puerta de madera de cedro,

dos jarrones azules

se atosigan

de crisantemos.

Las hojas se abren.

Sería imperdonable defraudar su sonrisa.

Confío en sus manos

todos mis secretos,

menos el que reservo para la noche del festejo.

Algo oscuro titila.

Su taco,

certero,

es más ágil que mi intención.

Me mira como diciendo

que no pasa nada,

que el mal sueño se esfuma

como el vapor del café

que nos aguarda.

Un círculo se cierra,

incluyéndonos.


("Después de la orgía, el canibalismo", 2014)

Ciudades de Rosario y Buenos Aires, distantes entre sí unos 300 kilómetros, Marcelo Juan Valenti y R. R., abril 2014.

http://www.revagliatti.com.ar/act9002/ultinf_valenti_full.htm // http://www.revagliatti.com.ar/040913_valenti.html
Antología en La Revista
Publicar un comentario

Entradas populares